El conocimiento de la armonía es crucial para cualquier músico. Pero es vital que se aprenda de una forma práctica, auditiva e integrada en la formación instrumental.

La armonía aplicada consiste en utilizar el piano como herramienta para explorar y dominar el lenguaje armónico mediante la improvisación, la composición, el análisis y la interpretación de piezas con y sin partitura.

En las clases de piano para alumnos avanzados, doy gran importancia a esta parte de la formación pianística. También diseño clases específicas de armonía aplicada al piano para compositores, directores de orquesta, banda y coro, así como para otros instrumentistas.

Una forma muy atractiva y eficaz de aprender armonía básica es a través de canciones, tanto populares como modernas. Con ellas se puede aprender armonía de una forma fácil y divertida, y facilitan el camino para abordar posteriormente la armonía de la música clásica.

Para niveles avanzados, el Jazz es ideal para iniciarse en acordes y escalas más complejas y poner la armonía en práctica mediante la improvisación. Precisamente mi interés por la improvisación, y también por la dirección, me llevaron a profundizar en los estudios de armonía clásica y de Jazz. Estudié piano jazz con Horacio Icasto y me formé en arreglos y orquestación en el Peabody Conservatory, Estados Unidos, donde además ejercí como Asistente del Departamento de Teoría y Composición.

Los beneficios del estudio de la armonía aplicada se observan rápidamente en una mayor capacidad de lectura al piano, mejor comprensión de las estructuras musicales, mayor agudeza auditiva y mayor expresividad musical.